Una ruta feliz predicando la coherencia:del dicho al hecho

Una ruta feliz predicando la coherencia:del dicho al hecho

Aug 24, 2013

Mientras preparamos el primer programa de “Ruta feliz” sobre felicidad, donde me acompañan Pedro Amador y Anabella Junger, reflexiono sobre la importancia de la coherencia, que implica hacer lo que digo. Por el momento, prometimos hacer un producto innovador y ameno. Gracias a los aportes de Gastón Izaguirre, Graciela Figueroa, Mariela Marenco, Santiago Vázquez y Gabriela Russo, fuimos coherentes con la idea de preparar un programa dinámico y didáctico.  Ahora nos queda dejar que cada programa que hagamos sea de calidad y continuar haciendo lo que prometimos. Porque parece difícil ser coherente en la actualidad. Ni que hablar en la vida personal. En algún momento de nuestras vidas, hemos reconocido el peso o la ligereza de un discurso. Todo depende si usamos las palabras como flores o flechas. Realmente no deberíamos dar importancia a algunas declaraciones cuando no siempre lo que se dice se corresponde con lo que se hace. “Te quiero”, “Tienes un alma bella”, “Nunca he conocido alguien como tú” son sólo algunas frases que alguna vez hemos escuchado y se vuelven vacías y contradictorias cuando la misma persona que las pronuncia un día nos dice “no me gustas”, “no te soporto”, “me das pena” y otra serie de poco agraciadas declaraciones. Más allá de las bonitas o desagradables palabras, la gente no nos recuerda por nuestra verborragia. Tampoco nadie puede ingresar en nuestra mente para saber qué estamos pensando. La gente nos recuerda por nuestras acciones. Por tanto, debemos ser prudentes en nuestro accionar. Para lograr eso, debemos antes pensar adecuadamente y así controlaremos las  palabras dichas. Suele ser muy común que cuando nos explicamos de forma inadecuada esto se debe a que antes nos hemos dejado llevar por una maraña de pensamientos negativos e inútiles. En cambio cuando los pensamientos son positivos, el resultado es siempre una comunicación efectiva. ¿Qué hiciste hoy? ¿Hiciste eso que dijiste? From Leticia Brando, post Una ruta feliz predicando la coherencia:del dicho al hecho ¡Recibe cada artículo cómodamente por e-mail! Incluye tu e-mail y recibirás cada nueva entrada cómodamente Email Address Share this:TweetEmail    Send article as PDF...

La ansiedad tan temida y tan creada

La ansiedad tan temida y tan creada

May 18, 2013

Demasiado trabajo, demasiados objetos, demasiados compromisos, demasiadas frustraciones. La ansiedad parece ser la reina del siglo veintiuno. Previamente al estallido, debemos dirigir nuestra propia vida. En la búsqueda del equilibrio, vale la pena apuntarse al minimalismo emocional. En tiempos hipermodernos, donde todo el mundo tiene prisas y falta de tiempo, la ansiedad parece ser la patología de moda. Ya lo comenté en mi libro “Las mujeres y los hombres que no aman demasiado”.  Cuando la persona se muestra ansiosa sobre un asunto específico, como los perros, las arañas o las reacciones negativas de los demás, la persona tiene claro respecto a qué se siente ansiosa. Sin embargo, mucha gente se muestra ansiosa sobre el mismo hecho de estar ansiosos y esto es tan común y normalmente tan poco comprendido, que esto les conduce a una mayor ansiedad. Como todo tiempo contradictorio,  el soltero que teme al compromiso, además ansía conseguir una pareja y el trabajador que detesta su trabajo también teme el desempleo.  Es la ansiedad del abrazo que no se da, del trabajo deseado y es principalmente ansiedad de lo que aún no se ha vivido. De esta manera, late el corazón con fuerza cuando suena el teléfono en el supermercado, en la oficina o en casa. En realidad, el ansioso debería permitirse vivir sin miedo pero la lógica no siempre coincide con la realidad. Por tanto, el ansioso de amor puede permitirse fluir en su primera cita con alguien.  Y el ansioso laboral puede permitirse disfrutar también en su oficina. El ansioso ante los negocios que se le avecinan, puede hacer uso de la paciencia para filtrar las emociones inadecuadas como la ira, el miedo, la desconfianza. Cuando establecemos metas posibles, definimos nuestras prioridades, dejamos de acumular objetos y nos atrevemos a vivir en el presente, ya no estaremos ansiosos por tener el coche de moda ni por aquello que no tenemos. Sin prisas, con pausas, miraremos de reojo al pasado, disfrutaremos el presente para ir seguros ante un futuro prometedor.     From Leticia Brando, post La ansiedad tan temida y tan creada ¡Recibe cada artículo cómodamente por e-mail! Incluye tu e-mail y recibirás cada nueva entrada cómodamente Email Address Share...

De restauraciones pictóricas, mentales y otros menesteres

Con las redes sociales comandando nuestras vidas, el mundo se ha hecho cada vez más global. Las buenas y las malas noticias se propagan por la red con la rapidez de un rayo. También se han globalizado los malos pensamientos. Mientras unos prueban las opciones para ser menos defectuosos asistiendo a talleres, cursos, siguiendo métodos  y leyendo libros variados, otros descargan sus males a través del hartazgo o la risa.  Porque esos son los caminos que quedan cuando los medios sólo hablan de crisis, bancos malos e inseguridad. En España, muchos despotrican contra los intentos de gobernar de Mariano Rajoy. En Argentina aceptan resignados las medidas de Cristina y algunos echan de menos los tiempos de Evita y sus descamisados. En Uruguay, país seguro en sus tiempos de Suiza de América, los vecinos se enrejan y blindan sus puertas para evitar la invasión de los amigos de lo ajeno mientras su capital Montevideo transcurre con la misma calma y parsimonia de una aldea gallega. Estados Unidos habla por primera vez de crisis pero sigue marcando la diferencia y así el productor de cine Harvey Weinstein se inmiscuye en la política y sueña con la reelección de Obama.  Mientras suma admiradores en Hollywood, Barack  venera la actuación de Anne Hathaway en Batman. Pero sin duda lo que ha conmovido estos días al mundo, tanto de risa como de llanto, es Cecilia Giménez , una anciana de Borja, localidad de Zaragoza, España,  que intentó emular a Picasso en su reconstrucción del Ecce Homo del pintor Elías García Martínez. Seguramente la señora no pensó que a sus ochenta años iba a ser tan famosa ni que la fama podía causarle tanto malestar. En pocos días de estrellato, ya tiene hasta su propia página en Wikipedia. El conocimiento de todos estos asuntos en apenas segundos nos permite cerciorarnos  del gran poder del marketing viral en esta primera década del siglo XXI. Basta que una persona haga un Twitt o un post en Facebook o un link en You Tube sobre el asunto de Obama, Cristina o la restauradora del Ecce Homo  para que una información se propague en segundos por el mundo entero. Unos minutos o segundos en...

Give peace a chance

Give peace a chance

Apr 4, 2012

En coaching, constantemente se habla de soluciones,  diseño de objetivos, planes de acción y la importancia de trabajar las creencias del cliente para que perciba un mundo mejor. Algunos tipos de coaching como el ontológico tratan también la fase espiritual del individuo y creo que nunca como en estos tiempos para descentrarnos de las posesiones, los egos, los roles y las competencias. Haciendo ejercicio de la psicología y del coaching, debo escuchar sin prejuicios lo que el cliente me narra.  Debo crear un contexto de confianza y confidencialidad donde el otro realice la apertura y trabaje sus miedos y sus sueños. Diría que un proceso de coaching exitoso se da cuando el cliente logra descubrir quién es, halla sus valores más positivos, que lo conectan con el camino que quiere seguir para concretar sus objetivos. Para este camino, es imprescindible que el cliente se conecte con su parte espiritual, con su ser más íntimo, con todo eso que poco tiene que ver con sus roles y posesiones. Stephen R. Covey habla de ética del carácter, otros hablan de valores, otros hablan de componentes del alma, lo cierto que siempre hay elementos internos que nos permiten funcionar mejor exteriormente. Lamentablemente, lo que está sucediendo es la conexión de la gente de afuera hacia adentro. Hay pocas personas que conectan con sus valores internos y viven en plenitud. La mayoría de personas asocian la felicidad y la dicha a la ausencia de problemas, a la posesión de bienes materiales, al logro de objetivos, a lograr una casa, un coche, una profesión, a tener éxito económico o profesional. Pero si centramos la felicidad en esos aspectos, como tenemos un tiempo por delante, que es cambiante y fluctuante, algún día, pueda que no tenga mi coche, ni mi casa y algún día quizá también deje de ejercer una profesión. ¿Eso significa que dejaré de ser feliz? Si me aferro a lo material y a lo exterior,  la ausencia de esos bienes significará la infelicidad. Pero si me aferro a lo espiritual, todas las crisis y guerras del mundo, no podrán arrebatarme lo que Viktor Frankl llamó la libertad última. Pero principalmente la conexión con el ser nos conduce...

¿La psicología y el coaching nos salvan de la crisis en 2012?

¿La psicología y el coaching nos salvan de la crisis en 2012?

Dec 22, 2011

Mientras el año 2011 agoniza, la rutina sigue siendo la previsible. Cenas corporativas, compras de objetos de usar y tirar, esperanza de que el año próximo sea mejor, ánimos ansiosos por llegar a fin de mes y personas que buscan ser valoradas más allá de su sueldo o de su puesto. La ética del mercado dice que tanto ganas, tanto vales. En esa moral, proliferan los deseos y sueños incumplidos que frustran a los más exigentes y motivan a los más ambiciosos. Pero los más crédulos creen que no todo está perdido. Quedan la psicología y la nueva economía como las panaceas para curar los males del capitalismo. Por supuesto que creo en las bondades de la psicología y la economía para desarrollarnos como seres sociales. Pero mi formación como psicóloga o coach no me hace tener una confianza ciega en ninguna disciplina. La teoría no es suficiente. Sólo es un marco y una estructura. No basta con las escuelas psicológicas y económicas. Los dogmas no nos salvan de las crisis. Más bien son las personas que emergen de las crisis y si para ello se respaldan en la psicología y en la economía, bienvenido sea. Pero también conozco gente que no ha leído un solo libro de psicología ni de economía y administra su vida y su empresa de una forma admirable. De todos modos, me gusta reflexionar  sobre la gran ventaja de ser psicóloga en un mundo donde parece que somos los grandes iluminados o los peores del mundo. Si recorremos las librerías de muchos países, veremos que la psicología domina las estanterías de desarrollo personal pero también podemos encontrar mucho de psicología en las novelas policiales de moda o bien hay mucho de psicología en la biografía póstuma de algún célebre. Actualmente estoy finalizando de escribir mi primera novela de ficción y nunca había apelado tanto a la psicología para construir cada característica de personalidad de cada uno de los personajes. Sin duda, la psicología domina el mundo porque los ministros y gobernantes de turno no dejan de apelar a cierto contenido subliminal y psicológico para obtener sus votantes. Además si revisamos los discursos de los conferenciantes de moda, todos nos...

No escucho,no leo, veo pero no miro, igual opino así me ven

Aquellos que dicen que la gente cada vez lee menos con la invasión de los medios audiovisuales y digitales, sostengo que ocurre todo lo contrario. Cada vez leemos más pero el problema es que lo hacemos mal. Escuchamos, miramos sin ver y leemos en segundos asuntos que duran minutos. Aunque eso sí, no nos olvidamos nunca de opinar, no vaya a ser cosa que nadie nos vea. Ciertamente tenía razón Joan Jiménez, especialista en branding social, cuando una vez me comentó que con el apogeo de Facebook, todos somos marca. Cada vez que cambiamos la fotografía en nuestro perfil, estamos refrescando nuestra marca personal. Si todos somos marca, entonces es natural que queramos mirar y ser mirados. Facebook ha traído el exhibicionismo y el voyeurismo hasta la extenuación. Entonces aparecen personas que entran en el juego y lo hacen de una forma magistral y tienen una reputación digital potente. Puedo citar como ejemplos a Carlos Blanco, director del grupo Itnet o Marc Vidal, economista y pionero en los blogs económicos que exhiben su opinión sobre los temas de su área y luego admiten la proliferación de comentarios de sus seguidores. Este tema de los comentarios es justamente el objeto de mi última reflexión. Una persona influyente, dícese Carlos Blanco, Marc Vidal o Joan Jiménez crea un post y es innumerable la cantidad de comentarios que suscitan. Entonces tenemos los líderes de opinión y los cultores de la opinión o de la opinionitis, entre las cuales me encuentro siempre y cuando el tema me interese porque tampoco me va esto de hablar por hablar y menos me va lo de escribir sin leer. No digo esto por encontrar posts con errores ortográficos que denotan que esa persona difícilmente haya pasado de leer el último libro de moda de autoayuda, ni tampoco lo digo por comentarios malintencionados de personas que se hacen fan de páginas solamente para criticar a la persona en cuestión, sino por la proliferación de opiniones reactivas que predominan a los comentarios que denotan pensamiento crítico. Una persona coloca un post con un link a un artículo y algunas personas hacen una lectura con vista de pájaro y en esa vista, imaginan el...